La cocina de
Sottovoce está en manos de Alejo Waisman, un joven que a los treinta y pico tiene la experiencia de haber pasado por los mejores restaurantes del mundo. El Ritz de París, el Cipriani y el restaurante vasco Juan Ramón Arzak, fueron algunos de los lugares que lo vieron crecer. Cuando volvió a la Argentina, perfeccionó su alta cocina regional italiana y junto a su hermano Tomás, quien hoy es sommelier y encargado de las compras de
Sottovoce; y a Carlos Noceda, quien conoció a los hermanos Waisman durante su pasó -como Maítre- en Cipriani y hoy se desempeña como Gerente General, el riquísimo restaurante de Recoleta no deja de cosechar adeptos.
Una canastita con pan bien casero espera en cada mesa a los comensales para que puedan elegir alguna de las tantas delicias que conforman la carta. Entre las entradas se puede elegir Sepia a la Veneciana (con polenta fría), la clásica Polenta a la Bolognese, Olivas Ascolanas (unas olivas rellenas con ternera rebozada) o Berenjenas parmigianas, gratinadas con queso parmigiano, tomate y albahaca.
La oferta de pastas es variada, con sémola dura de trigo candela y huevo.